XRP vuelve a estar en el punto de mira. La criptomoneda de Ripple cae un 2,46% en las últimas horas y se cambia de manos en torno a los 1,38 dólares, un movimiento que ha llevado al activo a chocar directamente con un soporte que nadie quiere perder: la media móvil exponencial de 200 semanas, situada en los 1,37 dólares. El dato llega en un momento en el que, paradójicamente, los productos cotizados sobre XRP están viviendo su mejor momento del año.
No es la primera vez que XRP se juega su suerte en esta zona. De hecho, la EMA de 200 semanas ha actuado históricamente como un nivel clave: separa los mercados alcistas de los bajistas en los gráficos a largo plazo y, en el pasado, ha marcado puntos de inflexión importantes. Que ahora esté poniéndose a prueba de nuevo dice bastante sobre la tensión que vive el mercado.
Entradas en ETF de XRP en máximos de 2026
Mientras el precio sufre, el interés institucional no parece haberse enfriado. Según datos compartidos en el análisis, las entradas en los ETF de XRP han alcanzado niveles no vistos en lo que va de 2026. Esto significa que, pese a la debilidad de la cotización, hay inversores que están aprovechando la caída para acumular exposición al activo a través de vehículos regulados.
Este comportamiento no es nuevo en los mercados de criptoactivos. Con frecuencia, el precio y los flujos van por caminos separados a corto plazo: mientras que el precio responde al sentimiento y a la liquidez, las entradas en ETF reflejan decisiones a más largo plazo y apuestas institucionales que no reaccionan al mismo ritmo que un trader intradía.
Si esta tendencia continúa, podría ser una señal de que la demanda de fondo en XRP no ha desaparecido, sino que está esperando una mejor entrada. Y en un contexto donde Bitcoin coquetea con los 78.000 dólares, el interés por activos alternativos como XRP puede leerse como una búsqueda de diversificación por parte de los inversores.
Evernorth, una empresa de tesorería en XRP, a un paso de Nasdaq
Pero no todo son cifras y gráficos. El otro titular que está generando conversación en el sector es el visto bueno de la SEC a Evernorth, una empresa que mantiene parte de su tesorería en XRP, para dar el salto al Nasdaq. La compañía tiene previsto cotizar en el índice tecnológico estadounidense, un movimiento que podría abrir la puerta a que otras empresas sigan sus pasos.
La noticia es relevante por varias razones. Por un lado, implica que un regulador como la SEC ha aprobado la operación, lo que en sí mismo es un precedente: una empresa con exposición significativa a XRP puede acceder a los mercados bursátiles tradicionales sin problemas. Por otro lado, refuerza la narrativa de que XRP no es solo un token para transacciones, sino que está empezando a usarse como activo de tesorería por parte de compañías del mundo real.
No es la primera vez que se habla de empresas que guardan criptomonedas en sus balances. Sin embargo, que una de ellas dé el paso de cotizar en un mercado tan exigente como Nasdaq envía una señal importante: el activo de Ripple está ganando utilidad más allá del trading y la especulación.
¿Qué está pasando con XRP y qué puede pasar ahora?
Conviene poner las cosas en contexto. XRP no se mueve en el vacío: su precio sigue ligado a los ciclos del Bitcoin, a las condiciones de liquidez global y a los factores regulatorios, que para esta criptomoneda son especialmente relevantes dada su histórica batalla legal con la SEC. Aunque la victoria legal de Ripple de 2023 despejó parte de la incertidumbre, el activo sigue siendo sensible a cualquier noticia sobre regulación.
La combinación de caída de precio con entradas récord en ETF y una aprobación regulatoria para Evernorth es, como mínimo, curiosa. Cabe preguntarse si el mercado está poniendo precio a un escenario demasiado negativo, o si, por el contrario, los inversores institucionales están viendo una oportunidad que el retail (inversores minoristas, o sea, la mayoría de nosotros) todavía no ha percibido.
Técnicamente, la situación está clara: si XRP pierde los 1,37 dólares, el siguiente nivel de soporte relevante no está tan cerca, lo que podría abrir una corrección más profunda. Por el contrario, si la EMA de 200 semanas aguanta y se confirma el interés comprador detrás de los ETF, no sería raro ver un rebote hacia zonas de resistencia que en los últimos meses se han mostrado difíciles de superar.
Pero ojo, porque el panorama está lleno de matices. El mercado de criptomonedas es volátil, y cualquier decisión macro de la Reserva Federal, ahora presidida por Kevin Warsh, puede influir en el apetito por el riesgo. Además, las próximas semanas pueden ser clave para ver si los flujos de los ETF se mantienen y si Evernorth logra su cotización efectiva en Nasdaq.
Qué deberías vigilar de cara a las próximas semanas
Si XRP te interesa, hay tres frentes que merece la pena seguir. El primero, obvio: la cotización y, especialmente, si logra mantener el soporte de la EMA de 200 semanas. Perderlo no es el fin del mundo, pero daría una señal de debilidad que podría atraer a los vendedores en corto.
El segundo, los flujos de los ETF de XRP. Las entradas en máximos de 2026 apuntan a que hay dinero institucional dispuesto a posicionarse, pero habrá que ver si es una tendencia sostenida o un fuego de artificio efímero.
Y el tercero, el caso Evernorth: si la compañía consigue listar en Nasdaq sin problemas, podría sentar un precedente para que otras empresas de criptomonedas, incluidas las tenedoras de XRP, aceleren sus planes de salida a bolsa. Eso sería una noticia de calado que podría cambiar la narrativa de mercado a medio plazo.
Por ahora, XRP se aferra a su soporte más importante, mientras busca qué pesa más: el miedo a corto plazo o la confianza institucional que están mostrando los ETF. La respuesta no es fácil, pero los próximos movimientos serán clave. El mercado, como casi siempre, acabará decidiendo.
