Precios a las 08:00 del sábado 10 de octubre: XRP, 1,41 dólares (+1,0% en 24 horas); bitcoin, 82.735 dólares.

El XRP Ledger parcheó esta madrugada una vulnerabilidad de 2015 que habría permitido crear miles de millones de XRP de la nada. La noticia, publicada a las 06:55, ha devuelto al XRP a los 1,41 dólares, con un 1,1% de subida en las últimas 24 horas. Pero más allá del susto técnico, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿qué está cerrado y qué sigue abierto en el pulso entre la SEC y el ecosistema de XRP?

Lo que ya está cerrado es el litigio. La SEC demandó a Ripple en diciembre de 2020 y el caso terminó en agosto de 2025, con la retirada de recursos por ambas partes y una multa de 125 millones de dólares. Lo que sigue abierto es la ley cripto: la CLARITY Act cayó en el Senado el 15 de septiembre de 2026 por 49 votos a favor y 50 en contra, cuando necesitaba 60. Sin esa ley, el reparto de competencias entre la SEC y la CFTC sigue sin fijarse, y lo que hay son criterios y propuestas que otra dirección podría cambiar.

Hoy, con el XRP a 1,41 dólares, un 61,4% por debajo de su máximo histórico de 3,65 dólares (julio de 2025), la pregunta no es si el caso está cerrado, sino si la ley que falta llegará antes de que termine la legislatura, el 3 de enero de 2027.

El último movimiento de la SEC

El 25 de septiembre de 2026, el personal de la SEC publicó un criterio según el cual mantener y desarrollar una red cripto que ya funciona no crea por sí solo un contrato de inversión. No tiene fuerza de ley, pero marca el tono de la SEC que preside Paul Atkins desde abril de 2025. Con él, la SEC cerró en 2025 sus grandes casos contra Ripple, Coinbase y Binance. Sin embargo, el propio Atkins ha dicho que la ley sigue haciendo falta: sin CLARITY Act, lo que hay son criterios y propuestas de la propia SEC, que otra dirección podría cambiar.

Lo que ya está cerrado

  • El caso SEC-Ripple: terminó en agosto de 2025. Las dos partes retiraron sus recursos y Ripple pagó 125 millones de dólares. No hay litigio, apelación ni sentencia pendientes.
  • Los ETF de XRP al contado: cotizan en Estados Unidos desde noviembre de 2025. A finales de septiembre de 2026 acumulaban 1.790 millones de dólares de entradas netas y gestionaban unos 1.700 millones; solo en septiembre entraron 121 millones.
  • La presidencia de la SEC: Paul Atkins está al frente desde abril de 2025. Gary Gensler la dejó en enero de 2025.
  • El criterio del personal del 25 de septiembre: no es ley, pero aclara que desarrollar una red que ya funciona no crea por sí solo un contrato de inversión.
  • La Reserva Estratégica de Bitcoin: creada por orden de Trump el 6 de marzo de 2025, se nutre de criptomonedas incautadas; el Gobierno no compra en el mercado.

Lo que sigue abierto

  • La CLARITY Act: la Cámara la aprobó en julio de 2025, pero el Senado la tumbó el 15 de septiembre de 2026 por 49 a 50 (necesitaba 60). Hay una moción para reconsiderarla y los senadores apuntan a las semanas posteriores a las elecciones del 3 de noviembre. Si no se aprueba antes del 3 de enero de 2027, habría que tramitarla otra vez desde el principio.
  • El reparto de competencias SEC-CFTC: sin ley, sigue sin fijarse por ley. Lo que hay son criterios y propuestas.
  • Las normas éticas sobre criptomonedas de los cargos públicos: fue uno de los puntos que atascó la ley en el Senado, junto a una sección sobre fuerzas de seguridad y el veto a que las stablecoins paguen rendimiento.
  • La Regulación de Activos Cripto de la SEC: propuesta el 18 de agosto de 2026, incluye una exención para captar hasta 5 millones de dólares en cuatro años, otra para 75 millones al año y un puerto seguro. Es una propuesta, no una norma en vigor.
  • El «zar» de la IA: Trump prepara el nombramiento de un responsable de inteligencia artificial dentro de su proyecto «AI Force»; el nombre que suena es Jay Clayton, director de Inteligencia Nacional, sin confirmación oficial. Clayton presidió la SEC entre 2017 y 2020 y con él se presentó la demanda contra Ripple en diciembre de 2020.

La ley cripto: por qué cayó y de qué depende ahora

La CLARITY Act no superó la votación del Senado del 15 de septiembre de 2026: 49 votos a favor y 50 en contra. Necesitaba 60. Se atascó en las normas éticas sobre las criptomonedas de los cargos públicos, en una sección sobre las fuerzas de seguridad y en el veto a que las stablecoins paguen rendimiento. Desde entonces, no tiene fecha nueva. Los senadores apuntan a las semanas posteriores a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.

Las apuestas de Polymarket, con dinero real, dan solo un 4,9% de probabilidad a que la CLARITY Act sea ley este año. En las elecciones, los demócratas tienen un 90,5% de probabilidad de ganar la Cámara de Representantes y un 62,5% de ganar el Senado. El futuro de la ley depende, en buena parte, de quién controle el Congreso.

Qué cambia para XRP

El cierre del caso SEC-Ripple en agosto de 2025 y la llegada de los ETF al contado en noviembre del mismo año ya eliminaron la losa regulatoria más pesada. Pero sin la CLARITY Act, el marco sigue siendo incompleto. La propia SEC ha dicho que la ley hace falta. Sin ella, el reparto de competencias entre la SEC y la CFTC no está fijado, y lo que hay son criterios y propuestas que otra dirección podría cambiar. Para XRP, que ya cotiza en ETF y tiene el respaldo de Ripple, la ley es la pieza que falta para que el mercado tenga reglas estables. No es un juicio sobre el precio, sino sobre el terreno de juego.

Los niveles

Escenarios, no predicciones.

  • 1,43 dólares: media de 50 días. Queda un 1,7% por encima.
  • 1,50 dólares: número redondo más cercano. A un 6,4%.
  • 1,53 dólares: máximo del 5 de octubre. A un 8,6%.
  • 1,58 dólares: precio al que vale 100.000 millones de dólares. A un 12,3%.
  • 1,66 dólares: máximo del 23 de septiembre. A un 17,6%.
  • 1,32 dólares: mínimo del 8 de octubre. A un 6,5% por debajo.
  • 1,30 dólares: número redondo más cercano. A un 7,8%.
  • 1,28 dólares: media de 200 días. A un 9,2%.
  • 1,25 dólares: mínimo del 16 de septiembre. A un 11,6%.
  • 1,00 dólares: gran número redondo. A un 29,1%.

Lo que puede salir mal

  • Que la ley no llegue: si la CLARITY Act no se aprueba antes del 3 de enero de 2027, habría que tramitarla otra vez desde el principio. Las apuestas le dan solo un 4,9% de probabilidad de ser ley este año.
  • Que el Senado cambie de manos: las apuestas dan un 62,5% de probabilidad a que los demócratas ganen el Senado, lo que podría reconfigurar la agenda cripto.
  • Que la SEC cambie de criterio: sin ley, los criterios y propuestas de la SEC pueden cambiar con otra dirección.
  • La macro: el IPC del 14 de octubre es el último dato antes de la decisión de la Fed del 28. Polymarket da un 83,5% de probabilidad a que la Fed deje los tipos como están en octubre, pero un 70,5% a que haya dos subidas en todo el año.
  • La presión técnica: el precio cotiza por debajo de la media de 50 días (1,43 dólares) y un 61,4% por debajo de su máximo histórico.

Cómo lo leo

La pregunta de hoy no es si el caso SEC-Ripple está cerrado —lo está desde agosto de 2025—, sino si la ley que falta llegará a tiempo. La CLARITY Act cayó por un solo voto el 15 de septiembre y no tiene fecha nueva. Mientras tanto, la SEC mueve ficha con propuestas y criterios que no tienen fuerza de ley. Para XRP, eso significa que el terreno de juego sigue siendo provisional. Los ETF y el cierre del litigio ya están, pero el marco estable que daría la ley no.

Veo dos escenarios. El primero: si la ley se aprueba en las semanas posteriores a las elecciones del 3 de noviembre, el mercado tendría reglas claras y XRP podría intentar recuperar los 1,53 dólares (máximo del 5 de octubre) y, más arriba, los 1,58 dólares, el precio al que vale 100.000 millones de dólares. El segundo: si la ley vuelve a atascarse, el precio podría quedarse atrapado entre la media de 50 días (1,43) y la de 200 (1,28), y cualquier susto macro —como un IPC peor de lo esperado el 14 de octubre— podría llevar a XRP a probar los 1,32 dólares (mínimo del 8 de octubre) o incluso los 1,25 dólares (mínimo del 16 de septiembre). No es una predicción, son los niveles que el informe pone sobre la mesa.