El director de tecnología de Ripple, David Schwartz, ha lanzado una bomba que remueve los cimientos del caso que enfrentó a la empresa con la SEC. Según sus declaraciones, el regulador estadounidense trató a XRP como un valor en múltiples ocasiones antes de que un tribunal aclarara su estatus en 2023. Esta revelación, que llega en un momento en que Bitcoin cotiza en torno a los 62.481 dólares, reabre el debate sobre la coherencia regulatoria en el mundo cripto.
¿Qué dijo exactamente David Schwartz?
Schwartz, uno de los arquitectos originales de XRP, afirmó que la SEC se refirió repetidamente a XRP como un valor en comunicaciones internas y actuaciones previas al litigio. Estas declaraciones contrastan con la postura adoptada por el regulador durante el juicio, donde argumentó que el token era un valor no registrado. El punto crítico llegó en julio de 2023, cuando la jueza Analisa Torres dictaminó que XRP no es un valor cuando se vende en exchanges públicos, aunque sí lo es en ventas institucionales directas por parte de Ripple.
La clave del comentario de Schwartz reside en que la propia SEC, antes de ese fallo, habría tratado a XRP como un valor de forma general, sin distinguir entre tipos de ventas. Esto pone en entredicho la consistencia de la posición del organismo y puede influir en la percepción del mercado, aunque el caso ya está cerrado.
El contexto del caso Ripple
El litigio entre Ripple y la SEC, iniciado en diciembre de 2020 y cerrado en agosto de 2025, fue un caso emblemático para la industria cripto. La SEC acusó a Ripple de vender valores no registrados a través de XRP. Sin embargo, el fallo de 2023 supuso una victoria parcial para Ripple, al establecer que las ventas programáticas en exchanges no constituían ofertas de valores. Desde entonces, XRP ha experimentado una recuperación.
Las declaraciones de Schwartz añaden un nuevo capítulo a esta historia. Si la SEC ya consideraba a XRP como un valor antes del litigio, ¿por qué esperó hasta 2020 para demandar? ¿Y por qué cambió su argumentación durante el juicio? Estas preguntas quedan ahora sobre la mesa, y los inversores observan con atención.
Implicaciones para el mercado y la regulación
Para los tenedores de XRP, la afirmación de Schwartz puede interpretarse como una señal de que el token siempre fue visto como un valor por el regulador, lo que refuerza la necesidad de claridad legal. También alimenta el argumento, ya sin efectos en los tribunales, de que la SEC actuó de manera inconsistente.
En un contexto más amplio, este episodio refleja la lucha de la industria por definir qué es un valor en el ecosistema cripto. Mientras Bitcoin se considera un commodity, otras criptomonedas como XRP o Solana han estado en el punto de mira. La postura de la SEC bajo el liderazgo de Gary Gensler fue dura, pero casos como el de Ripple muestran que no siempre es uniforme.
Desde el punto de vista del inversor, la noticia tiene más valor histórico que práctico: el caso terminó en agosto de 2025, cuando ambas partes retiraron sus recursos, y estas revelaciones no cambian ese desenlace.
¿Qué esperar a continuación?
Ya no queda recorrido procesal: el fallo de 2023 es firme y las declaraciones de Schwartz solo sirven como testimonio de la postura previa del regulador. Además, el Congreso de Estados Unidos sigue debatiendo proyectos de ley para aclarar la regulación cripto, lo que podría hacer que este tipo de controversias queden obsoletas.
Por ahora, el mercado de XRP se mantiene relativamente estable, con una capitalización que lo sitúa entre las principales criptomonedas. Como dijo Schwartz, el trato de la SEC a XRP como valor es un hecho anterior al fallo, y deja una lección para la regulación que viene.
En resumen, las declaraciones de David Schwartz no solo arrojan luz sobre el pasado del caso Ripple, sino que también plantean preguntas sobre el futuro de la regulación cripto en Estados Unidos. Los inversores harían bien en seguir de cerca los próximos pasos del regulador y de Ripple.
