Jornada claramente alcista en el mercado de criptomonedas. La capitalización total sube un 1,11% en 24 horas hasta los 2,73 billones de dólares, y Bitcoin vuelve a superar la barrera psicológica de los 80.000 dólares. Pero lo que más llama la atención no son solo las subidas, sino el sentimiento: el índice de Miedo y Codicia se sitúa en 74 puntos, en territorio de clara 'codicia'. Un nivel que, históricamente, invita a la prudencia.

Bitcoin y Ethereum lideran el avance

La criptomoneda reina sube un 4,35% en las últimas 24 horas y cotiza en los 81.088 dólares. Con una dominancia del 59,3%, Bitcoin sigue marcando el ritmo del mercado. Ethereum, por su parte, avanza un 4,30% hasta los 2.509,26 dólares, aunque su dominancia se queda en el 11,2%. La subida generalizada del mercado sugiere que es más un movimiento de rotación hacia el riesgo que una simple correlación con Bitcoin.

Las altcoins también celebran. BNB se apunta un 4,62% (726,07 dólares), Solana sube un 3,10% (103,92 dólares) y XRP destaca con una subida del 6,08%, alcanzando los 1,45 dólares. La subida de XRP suele estar ligada a noticias regulatorias o movimientos institucionales en el sector de pagos transfronterizos, aunque hoy no ha trascendido un catalizador concreto.

Las estables, bajo presión leve

Entre las grandes, Tether y USDC apenas se mueven, como es habitual, pero lo interesante es que ninguna de las principales criptomonedas está en rojo. Incluso TRON, que suele ser más discreta, sube un 0,95%. Hyperliquid, un proyecto que ha ganado tracción recientemente, se revaloriza un 4,90%, y Figure Heloc, un token ligado a finanzas descentralizadas sobre hipotecas, avanza un 1,92%.

Que todo el mercado suba al unísono es una señal de fortaleza, pero también puede ser un indicador de que el posicionamiento se está volviendo demasiado unidireccional. Los datos de derivados y el ratio de apalancamiento suelen ser los siguientes en dar pistas sobre si este movimiento es sostenible.

Codicia a 74: ¿señal de techo o de continuación?

El índice de Miedo y Codicia marca 74 puntos, niveles que en el pasado han coincidido con fases de euforia. Cuando el mercado se siente demasiado cómodo, las correcciones suelen llegar sin avisar. Sin embargo, en ciclos alcistas fuertes, la codicia puede persistir durante semanas o meses antes de un ajuste.

La dominancia de Bitcoin, por debajo del 60%, indica que aún hay espacio para que las altcoins ganen protagonismo si el apetito por el riesgo continúa. Pero conviene recordar que en fases de codicia extrema la volatilidad tiende a aumentar en ambas direcciones.

Para el inversor, la clave está en no dejarse llevar por el miedo a perderse algo (FOMO). La prudencia invita a considerar que, aunque la tendencia de fondo pueda ser alcista, las correcciones puntuales del 10% o 15% son normales incluso en los mejores escenarios.

Contexto macro y regulatorio

En el plano macro, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, sigue marcando la política monetaria en un entorno de tipos más altos durante más tiempo de lo que muchos esperaban. Aunque no hay novedades concretas hoy, el mercado de criptoactivos está pendiente de cualquier señal sobre liquidez.

Además, la llegada de Trump a la Casa Blanca ha generado un marco regulatorio más favorable en Estados Unidos, pero no hay que olvidar que la SEC, bajo nueva dirección desde que Gary Gensler dejó el cargo en enero de 2025, aún está resolviendo múltiples expedientes. La claridad regulatoria es uno de los factores que podrían sostener las subidas a medio plazo.

La volatilidad es la regla, no la excepción, en este mercado. Meses de codicia como el actual han precedido históricamente a correcciones bruscas, pero también a nuevos máximos.

¿Qué vigilar en las próximas horas?

A corto plazo, conviene observar si Bitcoin consigue mantener los 80.000 dólares como soporte. Si lo hace, el siguiente objetivo podría ser la zona de máximos históricos, pero una pérdida de ese nivel podría acelerar los retrocesos, especialmente entre las altcoins, que suelen sufrir más en los desplomes.

También habrá que estar atentos a los volúmenes de negociación y a las liquidaciones en el mercado de derivados. Una oleada de liquidaciones largas podría amplificar cualquier corrección. El sentimiento de codicia invita a gestionar el riesgo con más cautela que nunca.