El mercado cripto se deja hoy un 3,44% y se queda en 2,62 billones de dólares. Bitcoin cae a 77.175, Ethereum a 2.400, XRP a 1,34, Solana a 99. Rojo en toda la pantalla.

Y sin embargo, el índice de Miedo y Codicia sigue instalado en codicia: las siete ultimas lecturas han sido 71, 73, 68, 69, 62, 69 y 63. El animo no se ha roto; solo se ha enfriado.

Esa disonancia entre precio y sentimiento tiene una explicación sencilla: el mercado no está reaccionando a lo que ha pasado, sino colocandose para lo que viene. Y lo que viene son dos semanas con cuatro fechas que deciden el trimestre.

Las cuatro fechas

  • Viernes 4 de septiembre, 14:30 (hora peninsular). Informe de empleo de Estados Unidos. Nominas no agricolas, tasa de paro y salarios por hora. Es, sin discusión, el dato que más mueve los mercados de todo el calendario.
  • Viernes 11 de septiembre. Dato de inflación (IPC).
  • Martes 15 de septiembre, 20:15. Votación de procedimiento de la CLARITY Act en el Senado.
  • Miércoles 16 de septiembre, 20:00. Decisión de tipos de la Reserva Federal.

Cuatro citas, dos semanas. Empleo, precios, regulación y tipos. Es difícil montar un calendario más cargado.

Por qué el dato del viernes da miedo

Porque el anterior fue malo de verdad. En julio, la economía estadounidense destruyo 23.000 empleos. No es que creciera poco: es que decrecio. Y el consenso esperaba una creación de 80.000. Además, el dato de junio se revisio a la baja hasta un raquitico +20.000.

Actualización (15 de septiembre): el informe publicado el 4 de septiembre revisó el dato de julio a +21.000 empleos y el de junio a +31.000. En agosto se crearon 162.000 puestos, muy por encima de los 53.000 esperados.

Un mercado laboral que se deteriora es un arma de doble filo para los activos de riesgo. Por un lado, empuja a la Reserva Federal a bajar tipos, y el dinero barato ha sido siempre combustible para las criptomonedas. Por otro, si se deteriora demasiado deja de ser un argumento de liquidez y pasa a ser un argumento de recesión, y en recesión no se compra riesgo.

El viernes sabremos en cual de los dos relatos estamos.

La inflación, que es la otra mitad del problema

John Williams, de la Reserva Federal, ha declarado que la inflación se está moderando y que el efecto de los aranceles va quedando atrás. Esa es la parte tranquilizadora.

La incomoda llega por otro lado: los combates en Irán han empujado al alza el petróleo y el gas, y eso ha reavivado los temores inflacionistas en Europa. Los inventarios de crudo estadounidenses han caído en 4,45 millones de barriles, más de lo esperado, lo que aprieta todavía más los precios.

Si la energía vuelve a tirar del IPC justo cuando la Reserva Federal se planteaba relajar, el guion se complica. Por eso el dato del 11 pesa más de lo habitual.

Una Reserva Federal distinta

Conviene no perder de vista quien dirige ahora la institución. Kevin Warsh preside la Reserva Federal desde el 22 de mayo, en sustitución de Jerome Powell. Y acaba de prometer una revisión de la forma en que el organismo hace su análisis económico.

Un presidente nuevo, con método declaradamente nuevo, en su primer ciclo de decisiones serias. Eso añade una capa de incertidumbre que no existía hace un año: los operadores no tienen todavía un historial suficiente para anticipar sus reacciones.

Fuera de Estados Unidos, el Banco de Canada ha mantenido los tipos por septima reunión consecutiva, señal de que los bancos centrales están en modo espera generalizado.

Y en el propio sector, tres movimientos que si importan

  • USDT0 ya funciona en Stellar, conectando esa red a más de 180.000 millones de dólares en liquidez de USDT, con comisiones por debajo del centimo y liquidación en cinco segundos.
  • CoinGecko ha empezado a seguir más de 126 ETF tokenizados, incluidos los de bitcoin. Que un agregador dedique una sección a esto dice bastante sobre por donde va el dinero institucional.
  • La dominancia de bitcoin sigue en el 59,1%. Traducido: el capital que entra se queda en bitcoin. La temporada de alternativas no ha empezado, por mucho que algunos tokens pequeños hayan tenido buenas semanas.

Que haría yo con todo esto

No es momento de conclusiones fuertes, y desconfie de quien las tenga esta semana. Es momento de saber que se está mirando.

Un dato de empleo flojo el viernes, con inflación contenida el día 11, dibuja el escenario más favorable: la Reserva Federal con margen para aflojar el 16. Un dato de empleo muy malo, o una inflación repuntando por la energía, rompe ese equilibrio por cualquiera de los dos lados.

Y por encima de todo eso, el día 15, una votación en el Senado que puede dar al sector la claridad regulatoria que lleva una década pidiendo. O aplazarla otra vez.

Hay semanas en las que conviene operar poco y leer mucho. Estas dos lo parecen.